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«El Rompedizo», la historia de un aeropuerto

Alejandro Martin

Alejandro Martin

AERTEC / Airport Planning & Design, Architecture

A principios de 2023, el equipo de planificación aeroportuaria de AERTEC inició con ilusión la redacción de un proyecto muy especial: el diseño funcional del aeropuerto de Málaga, liderado por el gestor aeroportuario Aena. 

Se trata de diseñar el futuro de nuestro aeropuerto más cercano. “Alrededor” de él nació hace más de 25 años nuestra empresa y ha sido en El Rompedizo dónde muchos de los profesionales que pertenecemos a AERTEC nos hemos formado y adquirido experiencia.

“Es muy importante desarrollar arquitecturas que puedan ayudarnos en esa tarea de conseguir un bienestar sensato sin poner en peligro el mundo. Y para ello la sociedad debe entender que hay que invertir en estos aspectos para realmente preparar un futuro, un futuro decente”. / Iñaki Ábalos, 2015

El proyecto consiste principalmente en calcular las necesidades de los principales sistemas del aeropuerto con la vista puesta en el año 2050: campo de vuelos, área de movimiento, área terminal, urbanización lado tierra y accesos. Posteriormente, dar forma a esas necesidades “imaginando” cómo deben crecer y desarrollarse esos sistemas. Todo un reto.

Es por ello por lo que no está demás echar un vistazo al punto de partida, al inicio del actual aeropuerto de Málaga – Costa del sol, que procesa ya más de 20 millones de pasajeros cada año. Es siempre importante saber “el por qué” de las cosas. Conocer la historia nos ayuda, sin duda, a respetar el “tablero” en el que proponemos nuestras soluciones.

De Latécoère a Ryanair. 100 años de transporte aéreo en Málaga

La ubicación del aeropuerto peninsular más antiguo que respeta su localización original surgió de la intuición de un intrépido piloto en su afán por encontrar áreas seguras de aterrizaje en la ruta Toulouse – Casablanca (ver post de Vicente Padilla). A partir de ese instante – recordemos, 1919 – la actividad alrededor de esa improvisada zona de aterrizaje, el cortijo de El Rompedizo, ha sido frenética durante estos más de 100 años de historia.

Cortijo El Rompedizo
Hangar de las lineas aéreas Latécoère junto a la cortijada de El Rompedizo, 1923.

Tras el primer aterrizaje de Latécoère y hasta el estallido de la guerra civil, las líneas aéreas del aviador galo contaban con un sencillo hangar que servía de cobijo a pasajeros, mecánicos y tripulantes. En 1932 el estado adquirió la finca y el aeródromo pasó a considerarse aeropuerto nacional, hasta que en 1937 se convirtió en base aérea.

En 1946 el aeropuerto es abierto al tráfico nacional e internacional y todos los servicios de pasajeros son atendidos en las dependencias de la base aérea hasta que en 1948 se inaugura la primera estación civil de pasajeros, obra de Luis Gutiérrez Soto – el arquitecto de Barajas – quién había realizado el proyecto siendo Capitán del ejército del aire.

Algunas imágenes de los pasajeros disfrutando de las terrazas del edificio de Gutiérrez Soto nos muestran las bondades del clima de Málaga. Es evidente que las actuales restricciones en materia de seguridad hacen imposible volver a disfrutar del transporte aéreo de este modo. Pero sin duda, estas soluciones abiertas de terminal de pasajeros merecen ser exploradas para volver de algún modo a estos inicios.

Terminal building. 1950's
Estación civil de viajeros de Málaga. Luis Gutiérrez Soto, años cincuenta.

A finales de los años cincuenta se producirá un fenómeno que transformará por completo la fisionomía y escala del aeropuerto malagueño: la aparición del turismo de masas. El desembarco creciente de turistas europeos que venían – principalmente a Torremolinos – a disfrutar de las recién creadas vacaciones pagadas exige una remodelación integral y supone la construcción, en tan solo 14 años, de 3 edificios procesadores de pasajeros, así como de un campo de vuelos completamente renovado.

En 1958 se pavimenta la pista existente – que contaba con una longitud de 1.200 metros- y, tan sólo un año después, se aprueba y realiza una ampliación hasta 3.200 metros, así como una calle de rodaje paralela a ésta. A partir de ese momento el núcleo de las operaciones en tierra se traslada hasta hacerlo coincidir con el centro de la pista, aproximadamente a kilómetro y medio al norte del área terminal anterior. En dicha ubicación se construirán un nuevo estacionamiento de aviones y la torre de control.

En cuanto a las terminales, desde 1958 hasta 1965, se construyen varios módulos de barracones tipo ATUCAS del Ministerio del Aire. En 1968 una terminal provisional de tráfico internacional y finalmente, la ejecución de la denominada terminal modular para tráfico no regular – la futura T1 – la cual se inauguró en junio de 1972. El diseño, obra del arquitecto Eduardo Aguirre, será idéntico al de los edificios terminales de los aeropuertos de Palma, Girona, Alicante e Ibiza.

Fachada lado tierra de la teminal Picasso. Ricardo Bofill, 1991.

Ya en los años ochenta el persistente crecimiento de tráfico aéreo deriva en la construcción de un nuevo edificio terminal, el cual se inaugura en noviembre de 1991 con el nombre de Pablo Ruiz Picasso. La terminal – diseño del arquitecto Ricardo Bofill y que en el futuro se conocerá como la T2 – se adosa a la terminal de Aguirre mediante un módulo intermedio integrándose operativamente con ésta.

Igualmente, para completar el área terminal y paliar el déficit de aparcamientos, en 1995 entra en servicio un nuevo edificio de aparcamientos situado frente a la terminal Picasso.

Entrando en el nuevo milenio, Aena inicia un ambicioso proceso de ampliación y remodelación del aeropuerto. Se crea el Plan Málaga cuyo objetivo es desarrollar al máximo la capacidad del aeropuerto, con un horizonte de diseño, según el Plan Director actualizado en 2006, de 20 millones de pasajeros en 2017. Entre sus actuaciones más significativas están la nueva terminal de pasajeros, denominada T3, el nuevo edificio de aparcamientos, adosado al existente, la estación de cercanías que une el aeropuerto con el centro de la ciudad y con Fuengirola y una importante ampliación del campo de vuelos.

Malaga Airport

 

La nueva T3, inaugurada en 2010, debe unirse operativamente a las existentes, que pasan a llamarse T1 y T2 respectivamente. Para ello se ejecuta una crujía de transición entre la T2 y la T3, lo que permite circular interiormente a través de los tres edificios. El conjunto conforma una única área terminal con capacidad para más de 9.000 pasajeros hora punta. Paralelamente, frente a la T1, se construye un nuevo edificio de aparcamientos con capacidad para albergar 2.500 vehículos.

Por su parte, el nuevo campo de vuelos consta de una nueva pista de vuelo de 3.090 metros de longitud, una calle de rodaje paralela, cuatro calles de salida rápida y más de 150.000 metros cuadrados de plataforma que permiten alcanzar una considerable capacidad de estacionamiento de aeronaves.

Si no se consideran los dos grandes hubs de nuestro territorio, Adolfo Suárez-Barajas y Josep Tarradellas – El Prat, hoy en día el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol es la principal entrada de turismo de nuestro país. Las estimaciones realizadas arrojan aún un importante crecimiento. Todo apunta a que El Rompedizo alcanzará su máximo desarrollo allá por su 125 cumpleaños. Será bonito entonces decir que AERTEC contribuyó de manera esencial en parte de su historia.


 

La información recogida en este post proviene prácticamente en su totalidad de la bibliografía que el ingeniero D. Luis Utrilla Navarro lleva desarrollando desde hace décadas acerca del aeropuerto de Málaga. Este breve resumen no es más que una ínfima muestra de la ingente cantidad de información que se puede encontrar en los libros de Utrilla. De hecho, animo a todo aquel que tenga curiosidad por conocer hasta el último detalle del aeródromo malagueño a acercarse a dicha bibliografía. Especialmente a dos de ellos:

  • Utrilla Navarro, Luis (1999). El aeropuerto de Málaga, ocho décadas de historia del transporte aéreo. Ed. Aena. Aeropuerto de Málaga.
  • Utrilla Navarro, Luis (2010). La arquitectura aeroportuaria malagueña. Eugénesis, estética y funcionalidad del nuevo edificio terminal del aeropuerto de Málaga. Ed. Aena, Plan Málaga.

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