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Regulación del abuso de poder en el mercado aeroportuario

Vicente Padilla

Vicente Padilla

AERTEC / CEO & Founder

 

Hace pocos años, en medio de una terrible crisis económica, algunos aeropuertos europeos incrementaron sus tasas aeroportuarias. En algunos casos, el aumento fue de hasta un 50%.

No podemos reprochar a los aeropuertos por lo realizado. Para ellos tenía sentido. Los resultados muestran que aunque el tráfico de pasajeros bajó, los ingresos de los aeropuertos crecieron. Las autoridades aeroportuarias ahora pueden presumir con orgullo de una saludable cuenta de pérdidas y ganancias.

En 2010, el 78% de los aeropuertos europeos estaban mayoritariamente en manos del estado y bajo su control.

Sin embargo, se supone que los aeropuertos son motores económicos de su región, en especial los aeropuertos públicos. La pérdida de pasajeros implica menos tráfico para las compañías aéreas, menos ventas para los comercios del aeropuerto y, en última instancia, menos negocio para la región circundante. Si el tráfico de pasajeros disminuye, sufre toda la economía de la región.

Es por este motivo que es obligatorio que exista un ente regulador del sector aeroportuario fuerte e independiente. Un ente regulador es necesario para garantizar que los aeropuertos –tanto públicos como privados– no abusen de su poder en el mercado. Aumentar las tasas aeroportuarias en tiempos de crisis es muy fácil –mucho más simple que corregir las ineficiencias propias–, especialmente cuando es a costa de perjudicar a un tercero.

Este ente regulador debería ser a prueba de cualquier intromisión política. De acuerdo con la IATA, en 2010, sólo en Europa el 78% de los aeropuertos estaban mayoritariamente en manos del estado y bajo su control. El conflicto de intereses es demasiado obvio cuando los operadores y el ente regulador se sientan en la misma mesa y comparten el mismo jefe. Un organismo regulador independiente a nivel Europeo podría funcionar.

Europa se enfrenta a una competencia mundial intensa. En este contexto, el sector de la aviación es vital para estimular la economía europea. Un sector saludable requiere un trato justo y equitativo para todos los actores. No podemos permitirnos el lujo de tener a unos cuantos beneficiándose a costa del resto.

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