En el año 1994 se inauguró el aeropuerto internacional de Kansai, en Japón, uno de los más impresionantes que se pueden visitar en cualquier rincón del mundo. Su objetivo fue, y es, dar servicio a la región de su mismo nombre, donde se encuentran tres de las principales ciudades niponas: Osaka, Kioto y Kobe.

El aeropuerto de Kansai experimentó en el año 2014 la cifra de 141.565 operaciones aeroportuarias, con un movimiento de pasajeros de 19,35 millones y un movimiento de carga de 723.000 Tm (fuente: New Kanzai Int. Airport Co. Ltd.)
Sin embargo, el récord más importante y más increíble es que desde el día de su inauguración, el 4 de septiembre de 1994, no ha perdido ni una sola maleta. Es decir, 21 años consecutivos. Esta proeza se debe a varios factores. Entre ellos, cabe destacar un cuidado diseño de cada una de las zonas de trabajo. Todo se ha pensado, desde su concepción inicial, para la optimización de los servicios de asistencia en tierra. Tengamos en cuenta que todo, desde el terreno que ocupa, hasta el último detalle de esta enorme infraestructura, es de nueva construcción y diseñado expresamente para albergar un aeródromo con todos sus servicios.
Pero según las autoridades del propio aeropuerto, el verdadero secreto radica en el diseño y ejecución de cuidadosos protocolos de gestión de equipajes donde prevalece el criterio de la traceability para cualquier bulto, grande o pequeño, que se confíe al propio aeropuerto.

Pero ninguno de ellos consiguió no perder una sola maleta. El aeropuerto de Kansai sí.
Y, además, desde 1994.
