La constante fascinaciĂłn por el cielo
Si hay algún anhelo humano que se remonta al principio de la civilización, más allá de la inmortalidad, sin duda es el de la posibilidad de volar.
No me voy a referir al mito de Ícaro, ni a los artilugios voladores de Da Vinci… solo a la fascinación que desde tiempos inmemoriales despierta la posibilidad de desplazarse del punto A al B a través del aire.
El interés de los medios de comunicación por el mundo de la aviación y el espacio es una constante.
Desde la agitada Ă©poca de los inicios del siglo XX, prolĂfica en avances tecnolĂłgicos, entre ellos el de la aviaciĂłn, el tema ya despertĂł gran interĂ©s en la tambiĂ©n actividad emergente de la informaciĂłn. Sin radio, televisiĂłn, cine y mucho menos aĂşn Internet y la revoluciĂłn que la Red de redes ha supuesto para los medios de comunicaciĂłn, los periĂłdicos eran la Ăşnica plataforma que ponĂa a disposiciĂłn de la poblaciĂłn todos estos avances tecnolĂłgicos, y el de la aviaciĂłn era uno de ellos.
Desde el vuelo de los Wright en 1903, pasando por la carrera espacial que empezarĂa a finales de los años 50 del pasado siglo, o la democratizaciĂłn de los vuelos en aviĂłn a finales del siglo pasado con la irrupciĂłn de las low cost, el interĂ©s de los medios por el mundo de la aviaciĂłn y el espacio es una constante.
Esto ha sido asĂ en el mundo occidental desde, como decimos, los primeros pasos de la humanidad por conquistar el cielo.
The informaciĂłn sobre la actualidad aeroespacial tiene a dĂa de hoy su espacio especĂfico dentro de los principales diarios econĂłmicos del mundo, como el FT, WSJ, por citar solo dos referentes mundiales, y en casi todas las cabeceras de renombre mundial.
En España, sin embargo, se ha producido un interĂ©s descendente respecto a la actividad y la industria que se mueve alrededor. Mientras que en la dĂ©cada de los 90 y principios del actual siglo los medios, tanto generalistas como econĂłmicos, tenĂan sus periodistas especializados en este tipo de informaciĂłn, con la terrible crisis del sector desde 2009, vivimos una involuciĂłn.
La informaciĂłn sobre la industria aeroespacial pasĂł a ser residual, mientras que empezaba a coger altura la presencia en medios de las compañĂas aĂ©reas. España es una potencia turĂstica, y a dĂa de hoy esta actividad no se entiende sin el transporte aĂ©reo, con las repercusiones que esto tiene para la economĂa nacional y, por tanto, la informaciĂłn.
AsĂ, mientras todos los dĂas podemos encontrarnos una noticia sobre alguna compañĂa aĂ©rea, es mucho más excepcional en España encontrar informaciĂłn, de no ser en medios especializados, como Fly News, sobre el dĂa a dĂa de la industria aeroespacial. Esto, una vez más, nos vuelve a situar a cierta distancia de nuestros vecinos europeos, donde la actualidad aeroespacial siempre tiene un hueco diario en las grandes publicaciones econĂłmicas y generalistas de la prensa escrita europea.
La irrupciĂłn de Internet y las redes sociales ha introducido otro elemento que podrĂa considerarse disruptivo en funciĂłn de los elementos que fundamentan la informaciĂłn de calidad, donde la inmediatez ha sustituido, como ocurre en otros sectores, a la calidad y fiabilidad de la informaciĂłn.
Les propongo un ejercicio para demostrar esta fascinación que ejerce la aviación: pongan en su navegador la palabra A380 y seleccionen noticias: 43.500.000 de resultados en 0,45 segundos y solo en español…