Es el único punto de contacto entre la aeronave y el suelo, además de un elemento clave para despegues y aterrizajes.
Cualquier aeronave actual es producto de un complejo proceso de ingeniería en el que cada pieza o sistema tiene importancia y donde el tren de aterrizaje juega un papel esencial. No perdamos de vista que es el único punto de contacto entre la aeronave y el suelo, lo que afecta a maniobras tan importantes como son rodaje, despegue o aterrizaje.
De hecho, se trata de un sistema que cumple tres misiones básicas: soportar la aeronave, posibilitar el movimiento en superficie (direccionamiento y frenado) y amortiguar el impacto en el aterrizaje (absorción de la energía de choque).
El tren de aterrizaje puede ser de diferentes tipos o configuraciones en función de su geometría, la disposición de las ruedas, su articulación, el tipo de suspensión o el tipo de superficie donde debe moverse la aeronave.
Desde pequeñas avionetas en las que el tren de aterrizaje consta de tres ruedas con disposición en V (triciclo) hasta el enorme Antonov An225, con un tren que consta de 32 ruedas (28 en el tren principal y 4 en el delantero), hay multitud de variantes que se adaptan a cada necesidad.
En esta infografía explicamos las principales características de un tren de aterrizaje, sus tipos, su funcionamiento y algunos detalles curiosos que seguro serán de su interés. Esperamos que la disfrute.