Ha fallecido Amable Liñán Martínez. Para la mayoría de los lectores su nombre les dirá poco. Para las personas que se mueven en el ámbito de la ingeniería y la ciencia, será algo más conocido. Y para los que pertenecemos al área de la ingeniería aeronáutica, la mecánica de fluidos y la ciencia de la combustión, Amable es, sin lugar a dudas, uno de nuestros referentes académicos e intelectuales.
Podríamos desgranar los méritos académicos y científicos que atesoró Amable a lo largo de su vida: ingeniero aeronáutico, catedrático de Mecánica de Fluidos de la Universidad Politécnica de Madrid y profesor de las más importantes universidades europeas y americanas, California, Michigan, Princeton, Yale, entre otros muchos.
Y también recordar los reconocimientos que el mundo tecnológico, científico e institucional le concedieron: Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica, Medalla de Oro del Instituto Internacional de la Combustión, miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Real Academia de Ingeniería de España, de las academias de Ciencia e Ingeniería de Francia, México y Estados Unidos, y doctor honoris causa de diferentes universidades.
Con todo ello, es difícil dibujar la gran figura de Amable Liñán en los ámbitos tecnológicos y científicos. Con su hacer infatigable y una entrega firme al conocimiento fue desentrañando el gran reto que supone la mecánica de fluidos en general y la ciencia de la combustión en particular, como una parte sustantiva del conocimiento del universo que nos rodea.
Aportó con gran rigor científico y matemático su saber al mundo académico de forma totalmente generosa.
Porque Amable fue, por encima de todo, un hombre humilde, entrañable, cercano y bondadoso en todos los aspectos de su vida.
Sus más que humildes orígenes le obligaron a trabajar permanentemente para tener acceso a la educación más elemental, y posteriormente al bachiller. El llegar a la universidad fue un logro que superaba con creces todas las expectativas de un niño de la Cabrera leonesa, perteneciente a una humilde familia numerosa dedicada a la agricultura y a la ganadería.
Gracias al esfuerzo de sus padres y hermanos, Amable pudo superar todas las barreras que la sociedad de los años cincuenta puso en su camino. Y lo hizo con un talante siempre generoso, alejado de cualquier sentimiento de desazón o queja sobre su trayectoria vital.
Con esa misma generosidad habló permanentemente de sus profesores, a los que atribuyó en gran medida los méritos de sus logros. Al igual que lo hizo con sus alumnos, algunos en las más altas instituciones académicas y científicas del mundo de la mecánica de fluidos. Siempre consideró que profesores y alumnos eran el auténtico ámbito en el que se habían forjado su enciclopédico saber. Nada más lejos de la realidad.
De sus más de 200 publicaciones es evidente que tenemos que destacar The Asymptopic Structure of Counter-Flow Diffusion Flames for Large Activation Energies, que vio la luz en 1974, o el libro de Fundamental Aspects of Combustion, de 1993, de la mano de su buen amigo Forman A. Williams, ambos textos de cabecera de quienes se adentran en tan complejos campos del saber.
Pero en estos días tristes para quienes hemos compartido pinceladas de la vida con Amable Liñán, para cuantos hemos transitado fugazmente a su lado, queda en mi memoria de forma imborrable su sonrisa y su mirada abierta, su talante siempre generoso, su palabra siempre cariñosa. Mi querido maestro y amigo Amable, gracias, de corazón, por todo lo que nos has regalado. Sit tibi terra levis
Luis Utrilla Navarro, ingeniero e historiador aeronáutico. Es autor de la biografía Amable Liñán. En busca del fulgor del fuego.