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Entrevista a Simon Young, WEAF

 

«Europa debe mantener el liderazgo en capacidad técnica y propiedad intelectual»

El Director Ejecutivo de la WEAF (West of England Aerospace Forum), el cluster que agrupa a las principales empresas aeroespaciales de la zona Oeste del Reino Unido, apunta en esta entrevista las claves que, a su juicio, permitirán que la industria aeroespacial europea siga manteniendo su liderazgo frente a la competencia de los mercados emergentes.

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El futuro del negocio aeroespacial es muy alentador.- La previsión para el sector aeroespacial civil es muy boyante. Durante los próximos 10 años, los mercados de alto crecimiento como China, la India, el sureste de Asia y Brasil serán los motores del impulso. A medida que sus economías continúen creciendo, y las familias vean el aumento de sus ingresos, el transporte aéreo seguirá en auge. Incluso en Europa se espera que el tráfico aéreo se duplique en los próximos 15 años. Si añadimos, además, lo que reflejan los últimos informes publicados sobre las tendencias en los próximos 20 años, que hablan de la necesidad de 57.000 aviones (lo que equivale a 5,3 billones de dólares)…  sin duda  hay que concluir que las oportunidades en el sector aeroespacial de cara al futuro son muchas y  muy buenas.

 

El reto para la industria aeroespacial europea.- ¿Serán capaces las empresas europeas de aprovechar estas oportunidades? Como he dicho antes, gran parte del futuro crecimiento estará impulsado por las economías distantes, por países además con muchas ganas de crear y expandir sus propias industrias aeroespaciales. Así que ya que las industrias europeas forman parte de las cadenas de suministro de Airbus, Boeing o Embraer, el reto será retener esa posición privilegiada frente a la creciente competencia de esas economías emergentes. Contar con ventaja tecnológica ya no será suficiente.  Controlar el gasto, dar la máxima calidad, y tener capacidad para entregar a tiempo son elementos cada vez más importantes para las empresas en todos los niveles de la cadena de suministro. Por último, y sobre todo en el Reino Unido, hay un reto importante, que es garantizar que la mano de obra esté debidamente capacitada para ofrecer las mejores tecnologías, servicios y productos del futuro.

 

SimonYoung-webInternacionalización de la industria europea y socios en mercados emergentes.- Creo que la industria aeroespacial europea está en el buen camino de la internacionalización. Ciertamente, los grandes “actores” del sector han hecho considerables esfuerzos para establecer las capacidades de fabricación en otros países, ya sea mediante la asociación o mediante el establecimiento de su propia infraestructura.

Sin duda, los desafíos los marcarán los mercados emergentes. Ellos verán fluir grandes cantidades del dinero de sus propios consumidores animando el transporte aéreo, y harán todo lo que sea posible para que éste permanezca en circulación dentro de sus economías. Una “herramienta” disponible para los gobiernos para conseguir esto es la inversión de las compensaciones industriales en cualquier adquisición importante de un producto o servicio europeo. Por eso, cada vez es más importante para la cadena de suministro europea comprender bien cómo se pueden encontrar en el mercado emergente socios con los que llegar a acuerdos de valor añadido sobre dichas compensaciones industriales – y  aquí es donde Europa puede transferir tecnologías y capacidades muy atractivas para el mercado emergente, pero conservando su alto valor diferenciador-. Es una especie de win-win, aunque lógicamente no es fácil conseguirlo.

 

La ventaja de Europa estará en permanecer en la vanguardia en la creación e implementación de nuevas tecnologías y procesos.- La industria aeroespacial europea tiene una enorme capacidad en todo el ciclo de vida de las aeronaves y los servicios: desde el diseño conceptual, pasando por la fabricación y la integración de sistemas, hasta llegar al mantenimiento, reparación y revisión final. Creo que donde Europa debe mantener el liderazgo es en su gran capacidad técnica y manteniendo los derechos de propiedad intelectual en cualquier etapa del ciclo de vida de las aeronaves, incluyendo tecnologías, servicios y procesos. Aquí es donde se encuentran los puestos de trabajo más cualificados que continuarán dando a la industria europea una gran ventaja competitiva. Tenemos que permanecer a la vanguardia de las tecnologías punta y de los procesos, como el Additive Layer Manufacturing (ALM). No es que nuestra ventaja competitiva dependa del dominio de la técnica, es también la manera en la que se implementan la tecnología y los procesos en todos los niveles de la cadena de suministro lo que nos aportará  una diferencia sustancial frente a nuestros competidores. Por ejemplo,  aplicando ALM se reducen costes y tiempo, y a la vez se alcanzan los estrictos estándares de seguridad exigidos por la industria.

 

Nunca antes hubo tanta inversión en I+D: sector público y privado dispuestos a invertir.- Tanto el sector público como el privado entienden perfectamente la importancia de la I+D y por eso están dispuestos a invertir. Estoy de acuerdo con muchos expertos de la industria en que hoy día existe una cantidad sin precedentes de fondos europeos disponibles para la financiación del desarrollo de la investigación y tecnología. De hecho, se podría argumentar que hay tantas oportunidades de financiación que puede resultar bastante confuso para muchas pequeñas y medianas empresas identificar el enfoque de la financiación adecuada para ellos. En el Reino Unido, la WEAF ha asumido esa tarea para ayudar a sus miembros -y otras empresas del sector aeroespacial- a identificar la oportunidad de financiación adecuada.

Un buen ejemplo de ello es el National Aerospace Technology Exploitation Programme (NATEP), un programa nacional de 4 años, con un presupuesto de 40 millones de libras, participado al 50% entre el Gobierno del Reino Unido y las empresas PYMES privadas adheridas a esta iniciativa. Se desarrolla a nivel regional, y WEAF tiene la responsabilidad de presentar propuestas de proyectos viables con compromiso de éxito con las PYMEs en el suroeste del Reino Unido. La apuesta de nuestro gobierno es firme en el fomento del crecimiento y el empleo en el sector aeroespacial, no sólo por la puesta en marcha de NATEP sino por sus propias “reglas” de funcionamiento: los proyectos deben ejecutarse en colaboración con otros partners (universidades, por ejemplo), y deben implicar a un usuario final como medio de validación de la idea del proyecto. Los expertos en tecnología guían de manera pragmática a las PYMEs a través del proceso de licitación y ejecución del proyecto, lo que les permite centrarse en los objetivos clave de desarrollo de tecnología y la creación de empleo, en lugar de enredarse en la burocracia.

 

Asociacionismo y cooperación VS protección de los intereses comerciales propios: es posible el win-win.- Hoy en día hay tantas posibilidades de cooperación y asociación que cualquier empresa, o incluso sector industrial, que decide crecer en el entorno de manera aislada seguramente se pierde una gran cantidad de las oportunidades que surgen, bien de conseguir nuevos contratos, innovar con otros posibles socios, o penetrar en mercados nuevos de la mano de otros… Pero es cierto que hay algunas  barreras significativas en cuanto a la asociación y colaboración, que dependen en gran medida de la cultura imperante en cada país, en cada continente, o incluso en un sector. Sin embargo, es sorprendente cómo puede superarse esa resistencia cuando las organizaciones y sus líderes se abren y son capaces de encontrar fórmulas ganadoras para todos. No estoy diciendo que sea fácil, pero creo es posible lograr un diálogo abierto y colaborativo, y además proteger los intereses comerciales.

 

El concepto de cluster: la suma de todos, mucho más que la suma de las partes.- Desde hace poco más de un año, el Gobierno del Reino Unido y la industria aeroespacial han estado colaborando en la estrategia Lifting Off dentro del programa Aerospace Growth Partnership (AGP),  que impulsa el crecimiento del sector con una importante financiación durante 7 años. Las empresas aeroespaciales del Suroeste han sido identificadas por un estudio independiente (Mackinsey) como las más representativas del cluster del Reino Unido y las que cuentan con mayor crecimiento. Pero reconocemos que nuestro futuro será mucho mejor si lo diseñamos para el éxito en su conjunto. En este sentido, WEAF está actuando como coordinador principal del cluster, liderando una estrategia para el futuro llamada Innovación Aeroespacial, o iAero.  Nuestro objetivo es proporcionar tres hojas de ruta estratégicas en tecnología, desarrollo de la cadena de suministro y la potenciación de las habilidades para optimizar la capacidad de la región y su contribución a la estrategia nacional de AGP. Estas hojas de ruta incluyen las inversiones públicas y privadas existentes, lo que permite aunar esfuerzos. De esta manera, el beneficio futuro será mucho mayor.

 

¿Y qué hay del futuro para las  ingenierías europeas? Será el capital intelectual el que probablemente marque la diferencia… pero no sólo.- Europa no debe ser ‘introvertida’ a la hora de hacer frente a los retos económicos de la zona euro que todavía tenemos por delante. Y lo que afecta a la zona euro, sin duda, nos influye en gran medida en el Reino Unido, por lo que no somos inmunes. Las empresas europeas del sector aeroespacial deben permanecer a la vanguardia de las nuevas ideas, en la diferenciación tecnológica, y en el desarrollo de una mano de obra altamente cualificada y motivada, pues será el ‘capital intelectual’ el que probablemente marque la diferencia. Tenemos que lograr todo esto a pesar de las nuevas presiones para la reducción de costes, y mantener las inversiones clave en las áreas que realmente ayudarán a Europa a mantener el liderazgo tecnológico. Y por si esto fuera poco, los mercados emergentes están haciendo cola para “conseguir” nuestro liderazgo.

En definitiva, pienso que hay un gran futuro en este sector. Y creo que nuestros líderes empresariales y gubernamentales no deben tener miedo a la hora de tomar decisiones para mantener las inversiones, y que deben crear las condiciones económicas necesarias que promuevan la cooperación y la innovación. Después de todo, creo que 57.000 nuevos aviones son un futuro más que fantástico y gratificante por el que merece la pena luchar.

 

 

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