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Entrevista a Athar Husain Khan, AAE

 

Athar Husain Khan es Director Ejecutivo de la Asociación de Aerolíneas Europeas. Graduado en Derecho Internacional por la Universidad de Leiden, se especializó en derecho aéreo y espacial. Se incorporó a la AAE en el año 2007 como Director General de Infraestructura, donde se responsabilizó de asuntos relacionados con la cadena de valor tales como las relaciones entre aeropuertos y aerolíneas, tasas, capacidades , franjas horarias, asistencia en tierra o derechos de los pasajeros. En 2011 fue nombrado Secretario General Adjunto y desde 2013 es el Director General de la AAE.

«El Cielo Único Europeo es un proyecto a nivel europeo demasiado importante y con beneficios demasiado amplios como para permitir que fracase.»

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La asociación procura servir de enlace entre sus miembros y los organismos reguladores del sector. ¿Cómo ha cambiado la relación entre las aerolíneas europeas y el sector?

Hemos observado un cambio positivo. La AAE y sus miembros llevan tiempo solicitando una nueva Estrategia de aviación para Europa que aborde los problemas y las desventajas competitivas a las que se enfrentan las aerolíneas europeas, debido a la gravosa regulación o a la falta de una infraestructura adecuada. Nos alegra ver que la presión que hemos ejercido ha recibido una respuesta positiva por parte de la Comisión Europea actual, en forma de la nueva Estrategia de aviación para Europa que se ha propuesto. Es un paso en la dirección correcta. Sin embargo, no estamos satisfechos del todo con respecto a las propuestas de la Comisión, y seguimos tratando de obtener más mejoras para conseguir una Estrategia más ambiciosa. El año 2016 es fundamental para el sector de la aviación europeo, puesto que el debate actual sobre la Estrategia de aviación crea una oportunidad única para aumentar la competitividad de las aerolíneas del continente. Es un asunto especialmente relevante si tenemos en cuenta la importancia de la aviación en la economía y movilidad de Europa. Las aerolíneas de este territorio tienen una facturación anual de 450 000 millones de euros, y su contribución a la conectividad de las regiones europeas y a la mejora de la cohesión social es rotunda. Celebramos que los legisladores europeos hayan reconocido por fin esta aportación.

 

Hace poco la AAE se reunió con la Comisaria europea de Transporte Violeta Bulc para hablar sobre la estrategia de aviación para Europa. En su opinión, ¿en qué propuestas concretas debería centrarse la nueva política de aviación?

Hemos propuesto una lista amplia de iniciativas concretas a la Comisión para reforzar a las aerolíneas europeas y hacerlas más competitivas. En concreto, les hemos pedido que propicien un entorno en el que nuestras aerolíneas puedan crecer. Esto puede llevarse a cabo mejorando las infraestructuras terrestres (capacidad aeroportuaria, liberalización de los servicios de gestión en tierra) y aéreas (creación del Cielo Único Europeo para que el tráfico se organice de forma más eficaz, con más vuelos directos y menos retrasos). En cuanto a los aspectos ambientales, instamos a la Comisión a que adopte un enfoque equilibrado que tenga en cuenta los esfuerzos del sector por ser más ecológico, en concreto mediante la iniciativa global para crear un plan de compensación del CO2 mundial a partir de medidas basadas en el mercado. También le pedimos que mejore la polémica legislación de Derechos del Pasajero y que garantice igualdad de condiciones en Europa y entre las aerolíneas de este y otros continentes.

 

La Asociación de Aerolíneas Europeas ha trabajado para las empresas de transporte durante más de 60 años. ¿Cuáles han sido sus principales logros en este periodo?

La AAE ha sido la voz de confianza de las aerolíneas durante toda su existencia y ha realizado contribuciones muy satisfactorias en muchos ámbitos. Uno de nuestros mayores logros, en nuestra opinión, es que siempre hemos trabajado hacia la liberalización del sector para fomentar la competitividad y que esta beneficie al consumidor. También hemos garantizado mayor seguridad en el sector mediante la colaboración con diversos cuerpos de seguridad de la aviación de Europa (AESA, autoridades de aviación civil nacionales, etc.).

 

Respecto al impacto de la aviación sobre el entorno, la medida basada en el mercado (MBM) mundial de la OACI se desarrollará este año y se pondrá en marcha a partir de 2020. ¿Cuáles son los siguientes pasos?

Estamos preparados para asumir nuestra responsabilidad en el ámbito medioambiental. Las aerolíneas que forman parte de la AAE invierten en nuevas tecnologías para lograrlo (aviones de nueva generación y otras iniciativas ecológicas, como los impuestos por motor único en los aeropuertos, técnicas de aproximación de descenso continuo y procedimientos de vuelo más eficientes). Siempre hemos afirmado que los problemas medioambientales conciernen a todas las regiones del planeta. Por lo tanto creemos que la solución debe tener una escala global, y eso es precisamente lo que puede ofrecer la OACI a través de una medida basada en el mercado. Creemos firmemente que esta iniciativa de la OACI va en la dirección correcta y por eso cuenta con todo nuestro apoyo. También hacemos hincapié en que otras partes relacionadas con el sector colaboren. Está claro, por ejemplo, que los proveedores de infraestructuras (control de tráfico aéreo, aeropuertos) pueden hacer mucho más. Y por último consideramos que las autoridades deben apoyar de forma activa el desarrollo de una tecnología más verde.

 

La AAE propuso el Cielo Único Europeo en 1989. ¿Cómo evalúa la evolución de esta iniciativa y sus principales retos de cara al futuro?

La AAE «creó» la idea del Cielo Único Europeo en 1989, cuando nuestras aerolíneas llegaron a la conclusión de que la configuración y la organización del sistema de control aéreo en Europa resultaban insuficientes. El sistema actual se estableció durante los años 50 y 60 y no se ha adaptado para asimilar la (r)evolución tecnológica del sector y su enorme crecimiento, lo cual supone que las aerolíneas siguen enfrentándose a los mismos problemas que al principio. Esto tiene su origen principalmente en las objeciones de los Estados Miembros y las campañas de presión de los influyentes sindicatos de controladores aéreos de Europa. Mientras tanto, el tráfico del espacio aéreo europeo sigue en aumento: Eurocontrol prevé que alcanzará su capacidad máxima en un futuro próximo. A menos que haya cambios será imposible lidiar con dicho crecimiento… Calculamos que los costes de ineficacia actuales de las aerolíneas alcanzan los 5000 millones de euros anuales, un precio muy alto que acaban pagando los consumidores. Y no debemos olvidar que un Cielo Único Europeo beneficia a todos: a las aerolíneas (que podrán funcionar con mayor eficacia), a los consumidores (se eliminarán más de 300 000 horas de retrasos) y al medioambiente (se generarán más de 8 millones menos de toneladas de CO2).

El Cielo Único Europeo (SES, por sus siglas en inglés) es un proyecto a nivel europeo demasiado importante y con beneficios demasiado amplios como para permitir que fracase. La nueva Comisión debería continuar trabajando en el desarrollo de la propuesta SES II+ para que se establezca un SES. La AAE seguirá defendiendo la importancia del SES como catalizador de empleos y crecimiento, que son vitales para Europa ahora que esta debe recuperar su economía y cimentar su papel en el reñido ámbito de la aviación mundial.

 

¿En qué proyectos trabaja actualmente la AAE?

Nos ocupamos de una amplia variedad de temas. Muchos de ellos tienen relación con la Política de Aviación, pero no debemos olvidar nuestra participación en la seguridad (seguridad aeroportuaria tras los atentados en el aeropuerto de Bruselas, seguridad del cargamento, registros de nombres de pasajeros, etc.) y en las relaciones internas (debates sobre acuerdos bilaterales de tráfico aéreo entre países de la UE y países en la periferia del continente, así como en Oriente Medio, Asia, África y América). Los problemas medioambientales, el cargamento aéreo y los aspectos técnicos y operativos de la aviación también están entre nuestras prioridades.

Puesto que 2016 es un año importante para la nueva Estrategia de aviación, dedicamos buena parte de nuestra energía y nuestros esfuerzos a este asunto. Esperamos que la Comisión pueda presentar una política ambiciosa a finales de año que aborde las necesidades de las aerolíneas y fomente un espacio fructífero en el que estas puedan crecer y prosperar.

 

 

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