Skip to content

Cernan, el último hombre en la Luna

Rafael Márquez

Rafael Márquez

AERTEC Solutions / Aerospace & Defence Systems Director

Prácticamente todos los habitantes del planeta Tierra conocen la historia del Apolo 11 incluyendo los nombres de su famosa tripulación Neil Armstrong, Michael Collins y Buzz Aldrin y por supuesto las famosas palabras que el comandante Armstrong pronunció el 21 de julio de 1969 cuando el ser humano pisó por primera vez la Luna, pero apenas una minúscula parte de la población mundial sería capaz de citar quién fue el último ser humano que pisó la superficie de nuestro querido satélite.

Cuando se lanzó la misión Apolo 17 a finales de 1972 ya se sabía que pasarían varios años (décadas) hasta que se volviera a retomar un programa espacial de semejante ambición.

Después del Apolo 11, la NASA programó otras 6 misiones adicionales, 5 de ellas consiguieron alunizar y la otra es la conocida historia del Apolo 13 y su “Houston, tenemos un problema” llevada al cine hace unos cuantos años. En total, otros 10 astronautas además de Armstrong y Aldrin, todos ellos de nacionalidad estadounidense, tuvieron el privilegio y la oportunidad de dar un paseo por la Luna durante el período comprendido entre 1969 y 1972.

Hay que tener en consideración que la última parte de la década de los 60 fueron años de bonanza económica y también de guerra fría, donde la prioridad estratégica de los EEUU era alcanzar la supremacía tecnológica frente a la URSS. Pero durante los siguientes años la crisis del petróleo, la satisfacción de haber conseguido el objetivo antes que la URSS y la necesidad de dedicar recursos económicos a la guerra de Vietnam, entre otros, hicieron que el programa de investigación lunar fuera reduciendo paulatinamente su presupuesto hasta quedar totalmente cancelado. De hecho, hubo un primer conato de suspensión por parte del presidente Richard Nixon que intentó suspender el programa tras la misión Apolo 15 aunque finalmente se autorizaron 2 misiones adicionales.

En ese contexto internacional y económico se ejecutó la misión Apolo 17 a finales de 1972 y en ese momento ya era conocido que pasarían varios años, hoy día sabemos que varias décadas, hasta que se volviera a retomar un programa espacial de semejante ambición. El comandante de la misión fue Eugene Andrew Cernan, un ingeniero eléctrico por la Universidad de Purdue en Indiana (la misma a la que asistió Neil Armstrong por cierto) y piloto de la U.S. Navy con más de 5.000 horas de vuelo y 200 aterrizajes realizados en portaaviones.

A los 29 años, Cernan fue seleccionado para participar como astronauta en los programas espaciales Géminis y Apolo y, tres años más tarde, debido a un fatal accidente de la tripulación de la misión Géminis 9 mientras estaban entrenando le llegó la oportunidad de poder ser lanzado al espacio en la renombrada misión Géminis 9A convirtiéndose en el astronauta norteamericano más joven en ser lanzado al espacio exterior. En esta exitosa misión, cuyos objetivos científicos eran la obtención de luz zodiacal y el estudio de micrometeoritos, se practicaron técnicas de encuentro y acoplamiento con un vehículo similar al que se utilizaría posteriormente en las misiones Apolo y Gene Cernan tuvo la oportunidad de realizar una actividad extravehicular (EVA) de aproximadamente dos horas y media de duración.

Dentro del turno rotatorio establecido por la NASA entre su plantilla de astronautas, Cernan tuvo la oportunidad de haber participado como piloto del módulo lunar en la misión Apolo 16 pero fue ambicioso y renunció para poder comandar el Apolo 17. En esta misión le acompañaron Ronald E. Evans, otro experimentado astronauta que se hacía cargo del módulo de comando y Harrison H. Schmitt como piloto del módulo lunar, un científico especializado en geología que sustituyó a última hora y, con bastante polémica en la época, a Joe Engle piloto del avión cohete X-15 y que era el titular de la misión.

Los tres tripulantes completaron una misión de tres días de duración sobre la superficie lunar que fue un completo éxito y que estableció varios récords que todavía hoy perduran como el ser el primer lanzamiento nocturno, el máximo número de horas pasadas por los astronautas fuera del módulo lunar realizando experimentos, el récord de velocidad con el rover sobre la superficie lunar con 18 Km/h o el de mayor volumen de roca y muestras recogidas.

A su regreso a la Tierra, Cernan estuvo unos años colaborando en el desarrollo del programa conjunto Apolo-Soyuz entre EEUU y la Unión Soviética que consiguió en 1975 el acoplamiento de las 2 naves en el espacio durante 44 horas en las que 5 astronautas, 3 estadounidenses y 2 soviéticos, tuvieron tiempo de intercambiar regalos, realizar varios experimentos científicos e incluso de compartir una comida. Cernan terminó retirándose en 1976 de su actividad en la NASA pasando a ocupar diferentes puestos ejecutivos en grandes corporaciones privadas.  

Quizás las últimas palabras de Cernan antes de subir al módulo lunar cerca del Mar de la Tranquilidad y abandonar para siempre el satélite no fueron tan inspiradas como las primeras de Armstrong ya que la frase que dejó registrada para la posteridad fue “El reto estadounidense de hoy ha forjado el destino del Hombre del mañana”, pero el interés por su legado se ha avivado durante los últimos años recogiendo su historia en varios documentales e incluso su voz ha quedado incorporada a la cultura pop contemporánea como parte de la canción “Contact” del dúo francés de música electrónica Daft Punk.

Desde hace pocos años se ha vuelto a reactivar el interés del ser humano por volver a la Luna y no sólo EEUU, sino también otros países como China con su programa CLEP “Chinese Lunar Exploration Program” activo desde 2007 y que ya se encuentra en su tercera fase de recogida y traslado de muestras a la Tierra, tienen previsto el envío de misiones tripuladas a la Luna a partir del año 2030 por lo que es muy posible que al comandante Cernan, que murió hace 3 años sin conocer a su sucesor, no le quede demasiado tiempo para seguir disfrutando de su condición de último hombre en la Luna tras su ya lejano paseo del 14 de diciembre de 1972.

 

Cernan, the last man on the Moon

 

Comparte este artículo

Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on facebook
Share on pinterest